God of War, 10 años de mitología alternativa

Cuando hace diez años me planté frente al televisor para jugar a un juego del que poco había oído hablar, no sabía que estaba a punto de iniciar una saga que desde el principio se convertiría en una de mis favoritas. No obstante, es algo fácil de explicar. Cada una de las entregas de God of War, al menos de su trilogía principal, tiene un inicio digno de un gran guerrero. Son unos primeros minutos, que te dejan bien claras las intenciones del juego. Debo reconocer que a juego que pasa, mayor grado épico transmiten eso comienzos, con un sublime God of War III que tras empezar alto, no hace más que subir.

God of War, cumple estos días una década. Dos lustros con cinco entregas de un grandísimo nivel, y no digo siete porque no he probado el juego para móviles y, aunque me pese, no creo que Ascension merezca estar en ese grupo. La historia y, por consiguiente, la mitología llegan a nuestros días con variaciones que las hacen aún más interesantes. Últimamente, en los videojuegos, hemos encontrado respuestas alternativas a esos contextos que ya conocemos, para llevar un paso más allá esa “mentira” y hacer volar nuestra imaginación hasta el cielo. Por desgracia, a mi parecer, Ascension roza ligeramente lo ridículo y pierde la fuerza tanto del método, como de su nombre.

Pero hay que ser objetivos. No podemos permitir que ese desliz empañe una historia de venganza pura que sólo se salda con sangre, la sangre de los dioses. God of War está de celebración con ofertas en la store. Incluso han anunciado una versión remasterizada para PS4 de su tercera parte, algo que sólo veo necesario si no has jugado ya esa aventura, pues en PS3 ya lucía escandalosamente bien.

Agradezco enormemente el viaje por la Antigua Grecia que Sony Santa Monica me ha brindado. Felicidades Kratos por esos buenos diez años.