Champiñones asados con gorgonzola fundido

Informaciones clandestinas del señor Knight

El otro día se me ocurrió una idea sencillísima que puede que más de uno haya probado ya. Llegaba la hora de comer y aún no había pensado en que consistiría la pitanza del momento en cuestión. Así que abrí la nevera en busca de algo sabroso y fácil de hacer.

Nada más ver los ingredientes por separado, la receta (perdón por la osadía de usar esa palabra para algo tan sencillo) apareció en mi cabeza. Champiñones y un generoso trozo de gorgonzola.

No es nada del otro mundo y cualquiera puede hacer una cosa tan elemental como ésta. Simplemente, lavamos los champiñones bien y le quitamos la raíz, dejando el pie y el sombrero. A continuación los cortamos en láminas y los asamos en la sartén hasta que queden dorados (cuidado que se pueden quemar muy pronto). Podéis añadir un poco de sal durante el proceso si os apetece. Después los colocamos en un plato repartiéndolos por toda su superficie y colocamos encima varios trozos de gorgonzola. Lo introducimos todo en el microondas hasta que se funda el queso (uno o dos minutos serán suficientes, a gusto del consumidor) y… ¡a comer!

A pesar del poco trabajo que lleva, la combinación de sabores hace que el resultado sea un plato muy sabroso que puede servir de acompañamiento a un sinfín de alimentos. En mi caso me decidí por unas deliciosas salchichas con ajo y perejil.

¡Buen provecho!

3 pensamientos en “Champiñones asados con gorgonzola fundido

Los comentarios están cerrados.